NUESTRA PATATA

Las patatas cultivadas en la Huerta del Alto Tajo son de la variedad agria. Una patata compacta, con un buen equilibrio de fécula y agua, pocos azúcares y buen peso.

De tamaño mediano-grande, forma ovalada, piel fina, textura lisa y carne amarilla, sus propiedades hacen que sea una variedad muy apreciada para freír, pues el resultado es una patata crujiente por fuera y tierna por dentro. Además su versatilidad hace que sea un buen producto frente al resto de métodos de cocción, pues conserva su estructura y su sabor.

El clima de montaña del territorio del Alto Tajo y de Checa en particular, propicia unas condiciones óptimas para la obtención de producciones diferenciadas. Aquí el frescor de las noches de verano y su lenta maduración, otorgan a la patata unas propiedades únicas, destacando por su sabor, consistencia y óptimas condiciones para la conservación.

En un contexto donde la producción sostenible de alimentos de calidad tiene una demanda creciente, el respeto a los ritmos naturales y el empleo de técnicas tradicionales son objetivos irrenunciables fundamentales para obtener un producto de gran calidad diferenciada.

El manejo tradicional del suelo, la rotación de cultivos, el uso de fertilizantes naturales, el control biológico de plagas y el uso racional del agua son las señas de identidad de nuestras plantaciones.

Esta manera de entender y practicar la agricultura, no sería posible sin haber contado antes con el asesoramiento de nuestros mayores, una fuente de sabiduría inagotable que siempre ha estado presente en nuestras labores y en nuestras vidas.

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